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21 de octubre de 2014

Conferencias en Islas Canarias, Noviembre 2014




El Instituto Canario de Igualdad (España) me ha invitado a las jornadas "Deconstrucción del amor romántico como prevención de la violencia de género" que tendrán lugar en Noviembre en las Palmas de Gran Canarias y Tenerife.

En estas jornadas dirigidas por Kika Fumero, de Coeducación y Diversidad, compartiré mesa con María Martín Barranco, Directora de la Escuela Virtual de Empoderamiento Feminista (EVEFem), y administradora de Especialista en Igualdad. 

Aquí tienen el programa completo:


Día 15 de Noviembre en Gran Canaria:





Día 17 de Noviembre en Tenerife:




Más conferencias de Coral



13 de octubre de 2014

Claves para trabajarse la dependencia emocional



Ilustración: Erika Kuhn
Ilustración: Erika Kuhn
Por Coral Herrera Gómez.
Las mujeres sufrimos más dependencia emocional que los hombres en nuestras relaciones sentimentales porque la cultura patriarcal nos ha hecho creer que nacemos con un don especial para amar incondicional y abnegadamente. Desde niñas, se nos enseña a darle más importancia al amor y a la pareja que a nuestra autonomía personal. Por eso nosotras, en general, somos las más románticas: desde que somos adolescentes nos pasamos muchas horas imaginando el encuentro con nuestra media naranja, leyendo novelas, hablando con las amigas de nuestros problemas sentimentales, viendo películas románticas, escribiendo cartas y diarios, y viviendo romances intensos.
Con los cuentos que nos cuentan de pequeñas, aprendemos a delegar nuestra felicidad en la llegada del príncipe azul que nos cambie la vida, y ello hace que suframos mucho si no llega, si no es como esperábamos, o si pasado un tiempo decide separarse de nosotras y nos pide que abandonemos el  palacio. Nos enseñan a temer la soledad, y nos dicen que sin amor no somos nada, por eso dedicamos  mucho tiempo y energía en encontrar pareja. Por eso, también, cuando la tenemos tememos perderla y nos aferramos a ella como si fuese una botella de oxigeno, indispensable para nuestra supervivencia.
La dependencia emocional, entonces, se aprende a través de la socialización y la cultura, y se fortalece con la dependencia económica, los miedos e inseguridades personales, y la soledad. Cuanto más solas estemos, más necesitaremos una pareja. Y esa necesidad tiene sus peligros, por ejemplo, elegir un compañero que no sea una buena persona o con la que sea imposible construir una relación amorosa sana y equilibrada. O permanecer años en una relación que no te hace feliz. O auto engañarnos pensando que en algún momento nuestro amado cambiará, mejorará, o volverá a amarnos como al principio. O vivir con un miedo permanente a que nos dejen, o con unos celos arrasadores que nos amarguen la vida, o perder la personalidad propia para agradar a la otra persona, o aguantar situaciones de malos tratos por miedo a quedarnos solas.
La dependencia emocional es una mezcla potente de muchos miedos: miedo a quedarte sola, miedo a no merecer ser amada, miedo al compromiso, miedo a enamorarnos, miedo a la traición, miedo a que nos dejen de querer. El peor de todos ello es el miedo a la soledad, de hecho en casi todas las películas, las protagonistas están solas. No tienen redes de afecto a su alrededor que las ayuden, por eso necesitan príncipes azules. Nunca aparecen con sus madres, hermanas, abuelas, tías, primas, amigas, vecinas…. El aislamiento las hace más vulnerables y más necesitadas de amor, porque su felicidad depende de una sola persona.
El miedo a la soledad nos lleva, en ocasiones, a apresurarnos a la hora de elegir una buena pareja. Es demasiado doloroso enamorarse de alguien y darse cuenta de que no lo conocíamos con profundidad, que nos equivocamos, o que nos engañó, así que es importante que conozcamos bien a la persona, tomarnos un tiempo para poder analizar si la relación que vamos a iniciar merece la pena, para poder saber si la persona que nos gusta tanto realmente es tan maravillosa, si el balance de virtudes y defectos te compensa… Para eso necesitamos la observación, el análisis, y el tiempo para elaborar toda la información que nos llega a través de las palabras y el comportamiento de la otra persona. Necesitamos, también, opiniones externas para contrarrestar nuestra intensidad en el autoengaño, y trabajar con una duda fundamental: ¿es buena persona?, ¿tenemos ambos herramientas para construir una relación bonita?
Otra de las claves de la dependencia emocional es la incapacidad para dejar el pasado atrás, la carga de traumas y carencias que arrastramos desde la infancia. No es fácil, pues algunas de nosotras tenemos que trabajar en ello durante muchos años, o toda la vida, para poder hacer borrón y cuenta nueva. No podemos pedirle al amado que nos cure, o que asuma nuestros problemas o carencias, o que nos proteja de los dolores y los miedos que nos habitan por dentro. El  trabajo tenemos que hacerlo nosotras mismas, el camino hacia la sanación o la superación es nuestra responsabilidad, y tenemos que emprenderlo con alegría, con fuerza, con ganas de liberarnos de todas las cargas del pasado para caminar con ligereza por nuestro presente.
Para evitar la dependencia, es importante también construir relaciones equilibradas, y horizontales. En las relaciones de dependencia, tendemos a situar a la otra persona en un pedestal y a sentirnos inferiores a ella. Somos capaces de sacrificarnos por el otro, tratar de agradarle continuamente, aguantar ciertas situaciones dolorosas, comportarnos con sumisión ante cualquier conflicto. Somos capaces, también, de asumir toda la carga doméstica, de crianza y educación para liberar al otro de sus responsabilidades, sin preocuparos por nuestra salud  y nuestra necesidad de descanso. Somos capaces de renunciar una y otra vez, de ceder siempre o casi siempre, de darle todo el  poder a la otra persona para que permanezca junto a nosotras, para que no haya problemas, para que establezca las reglas del juego amoroso. Pero todo esto tiene un coste, aunque esté invisibilizado, y no nos sirve para construir relaciones igualitarias.
Y ahí entonces nos damos cuenta, de pronto, de que al depender de alguien perdemos parte de nuestra personalidad. Descubrimos que no nos mostramos tal y como somos, aunque se hayan enamorado de nosotras. Al empequeñecernos perdemos atractivo, aunque lo hacemos pensando que así puede que nos amen más. Al entrar en la estructura de la dependencia podemos llegar a transformamos en seres débiles, infantilizadas, victimas y victimistas que mendigan amor y atención, y generalmente recibimos lo contrario, pues el masoquismo de una persona alimenta el sadismo de otra en este tipo de relaciones desiguales.
Cuando perdemos toda nuestra autonomía para que nos quieran más, estamos cayendo en una trampa: pues anularnos como personas no nos hace más sexys, sino más aburridas y predecibles: la gente normalmente se enamora de personas alegres, activas, con iniciativa, con energía vital para moverse por el mundo. Al anularte, eliminas también todo eso que te hace ser tú y que enamora a la gente que te conoce.
La dependencia emocional nos lleva a sentirnos poco merecedoras del amor, por eso surgen los celos y el afán de posesión. Cuanto más inseguras estamos y más complejos tenemos, más necesidad de control tenemos sobre la otra persona. Cuanto más miedo nos posee, más necesidad de aceptación y reconocimiento continuo sentimos. A veces ocurre que nos cuesta creer que alguien quiera permanecer a nuestro lado, a veces nos prohibimos el derecho a disfrutar del amor.Por miedo a no que nos dejen de querer, no podemos ni disfrutar de que nos quieran en el presente.
El amor solo tiene sentido, creo, si nos liberamos de los miedos, y amamos desde la libertad. Un amor no basado en la dependencia es aquel en el que podemos querer sin perder nuestra personalidad, sin renunciar a nuestra autonomía, sin establecer relaciones de dominación y sumisión con la otra persona.
Para poder querer desde la generosidad, el respeto, el cuidado mutuo y el amor profundo tenemos que querernos a nosotras mismas, lo que supone también aceptarnos y trabajar para mejorar lo que no nos gusta de nosotras. Practicar la autocrítica amorosa  consiste en analizarnos con cariño para conocernos mejor a nosotras mismas e identificar las claves de nuestra inmensa necesidad de afecto que nos hacen ser dependientes de las personas a las que queremos.
Siendo consciente de aquello que nos limita a la hora de construir relaciones bonitas, será más fácil trabajar para aprender a relacionarnos desde la libertad y no desde la necesidad, para aprender a disfrutar de la soledad y de la compañía, para disfrutar de la vida tengamos o no pareja.
Otras claves para superar la dependencia emocional:
-Ser tú misma. La gente se enamora de ti, por lo tanto es fundamental que sigas siempre siendo tú. Además, independientemente de que te amen o no, sigues siendo siempre una bella persona y hay mucha gente que te aprecia y te quiere.
- Amar como adultas: tenemos que aceptar y cultivar nuestra autonomía, no delegar responsabilidades propias, no esperar que los demás nos cambien o nos mejoren la vida.   Aprender, en fin, a querernos, a tomar decisiones sin miedo, a respetar los pactos con una misma, a tomar la iniciativa, a equivocarnos, a volverlo a intentar.
- Construye tu relación amorosa con el mismo amor que construirías tu casa si pudieras. Elige un buen compañero, establece unos pactos para la convivencia y el reparto igualitario de tareas y roles, y que las bases de vuestra relación sean siempre el respeto, la igualdad, el equilibrio, y el cuidado mutuo.
-Hazte de vez en cuando estas preguntas: ¿soy feliz en mi relación?, ¿tengo mis espacios y tiempos propios?, ¿cómo resuelvo los problemas con  mi pareja?, ¿estoy acostumbrada a tomar decisiones, o a que mi pareja las tome por mi?, ¿me siento querida?, ¿el intercambio de cuidados y cariño es equilibrado o está descompensado?, y  ¿qué podría hacer para mejorar, cambiar la situación o salir de ella?.
-Aprende a decir no: nadie va a dejar de quererte si te niegas a hacer algo que no te gusta, si expresas una opinión contraria, si no cumples las expectativas sociales, si tomas tus propias decisiones, si defiendes lo que sientes o lo que piensas, si pides respeto hacia tus posiciones. No tienes por qué tener miedo al conflicto: se puede discutir con alguien sin hacerse daño, dialogando, hablando con sinceridad y cariño. Nadie va a dejar de quererte si dices No, si te sales del papel que te habían asignado…
-Atrévete a romper: deja atrás el pasado, acepta las pérdidas, y explora las nuevas etapas que se abren en tu vida. Atrévete a tomar decisiones, y no tengas miedo a los cambios. Solo dejando atrás lo antiguo podremos abrir las puertas y las ventanas hacia lo nuevo, lo que está por venir.
-Aceptar las pérdidas: la gente nos acompaña en el camino de la vida, a veces durante años, a veces menos tiempo, pero nadie recorre con nosotras completamente todo nuestro paso por este mundo. Así pues, aunque es doloroso, es importante seguir caminando, bien sola, o bien acompañada.
- Mejor soltera que mal acompañada: cuando estás en una relación de dependencia te resulta muy difícil pensar que podrías enamorarte de nuevo y encontrar un compañero estupendo. O te cuesta imaginarte sola y feliz porque crees que no puedes valerte por ti misma. Sin embargo, es cuestión de aprender lo que no sabes, y de abrir la mente a una nueva etapa de tu vida. Las relaciones amorosas son para ser disfrutadas, y si estás sufriendo, mejor acabar una relación dañina que permanecer en ella durante años. La soledad es buena también para ordenar ideas, para empezar de cero, para repensarse e inventarse, para fortalecer la autonomía propia, para conectar con una misma. Además, sin pareja siempre es más fácil conocer otra gente para acompañar y sentirnos acompañadas; y es más fácil crear redes de afecto duraderas y diversas.
-Pregúntate de vez en cuando, también: ¿cómo se sentiría tu pareja si lograses aumentar tu autoestima y empoderarte?,¿ si dedicases más tiempo a cultivar tus aficiones, o a cuidar a tu gente querida?, ¿cuál sería su reacción si empezases a decir lo que opinas y sientes sin miedo?, ¿crees que tu pareja sería feliz si te viese feliz, trabajando tu autonomía para no depender tanto de él?, ¿crees que podrías compartir ese proceso con tu pareja, que te respetaría y te animaría a ser independiente?.
-Desintoxicación emocional: de vez en cuando es bueno estar sin pareja, y tomarse vacaciones sentimentales. Piensa en la cantidad de tiempo y energías que se nos van en las relaciones: estos descansos  te vendrán bien para reorganizar tus pensamientos, para estar un tiempo tranquila, o para llevar a cabo grandes proyectos…  utiliza tu energía amorosa para hacer más felices a los demás o a ti misma.
- Solas no podemos: juntas, sí. Rodéate de mujeres, únete para trabajar por la independencia y la autonomía de todas. Llena tu vida  de gente, de aficiones y pasiones personales. Aprende a disfrutar de tu soledad, y de la compañía. Conoce gente nueva, cuida a la gente de siempre. Diversifica afectos y únete a grupos de personas que se juntan para aprender, para compartir aficiones o pasiones, para construir, para luchas por tus derechos, para celebrar la vida.
Post publicado originalmente en el Blog de Campus Relatoras.


Artículos relacionados:

10 de octubre de 2014

6ª edición del taller "Señoras que dejan de sufrir por amor", de Coral Herrera





"Señoras que... dejan de sufrir por amor. Porque otras formas de quererse son posibles"

 

ABIERTA CONVOCATORIA - COMIENZO 6ª EDICIÓN 3 DE NOVIEMBRE DE 2014
Conducido por Coral Herrera
Señoras en la playa
.

¿A QUIÉN VA DIRIGIDO?
Porque otras formas de quererse son posibles, este curso está dirigido a Mujeres que:
  • Quieran conocerse mejor y comprender las claves culturales del amor romántico,
  • Les guste leer, hacerse preguntas, hablar, pensar, escribir, y compartir.
  • Tengan capacidad para la autocrítica, la ironía y el humor.
  • Necesiten hablar del amor, compartir inquietudes, dudas, certezas y contradicciones, hablar con otras personas sobre lo que nos pasa,
  • Quieran trabajarse el tema del amor romántico para disfrutar más de sus relaciones y de la vida en general.
  • Quieran despatriarcalizar sus emociones y sentimientos, sus relaciones afectivas y eróticas, su comportamiento y su toma de decisiones.
  • Deseen adquirir herramientas para poder construir relaciones basadas en el amor, el buen trato y la igualdad.
  • Tengan ganas de reinventarse, de reconstruirse, de mejorar, de transformar, de evolucionar, de desaprender y aprender cosas nuevas.
DURACIÓN: 8 semanas
OBJETIVOS
Construcción colectiva de herramientas para lograr disfrutar de la soledad y de la compañía. Partiendo del conocimiento de una misma y de nuestra capacidad de autocrítica, podremos construir colectivamente unas herramientas que nos acompañen en el camino del amor, del placer y del disfrute. Puesta en común de experiencias, reciclado de materiales y lluvias de ideas para trabajar(se) individual y trabajar colectivamente la gestión de las emociones y de las relaciones. Puesta en común de los aciertos, los errores, las necesidades, los miedos, los sueños, las limitaciones de cada una. Deconstruir mitos, reflexionar sobre el amor, cuestionar las verdades dadas por supuestas, ensanchar horizontes vitales, conocer nuevas formas de amarse o de quererse, visibilizar los miedos que nos impiden disfrutar del amor y del placer, obtener las preguntas que necesitamos para trabajar en nosotras lo que no nos gusta o no nos funciona.
FILOSOFÍA DEL CURSO
Construcción del conocimiento colaborativo: La metodología del curso está basada en la idea del conocimiento colaborativo: conoceremos nuestra cultura amorosa desde una perspectiva crítica, trabajaremos juntas en análisis y reflexiones sobre los temas propuestos, y construiremos colectivamente herramientas para liberar nuestros sentimientos y aprender a disfrutar del amor. Autocrítica y análisis multidisciplinar Trabajaremos desde la autocrítica individual y el análisis colectivo desde un enfoque multidisciplinar, multidiverso y queer. La idea es despatriarcalizar los sentimientos y liberarnos de toda la carga que nos hace sufrir y nos impiden construir relaciones bonitas, igualitarias, basadas en el amor. Durante el curso la diversidad de orientaciones sexuales y afectivas nos permitirá comprender la complejidad del amor romántico, que trabajaremos desde la individualidad y con las compañeras.
METODOLOGÍA
Para su Trabajo de la semana, las alumnas encontrarán su mochila de preguntas clave para llevar a todos lados, y diferentes ejercicios para trabajar de un modo integral el tema de sus emociones románticas: canciones para conectar emocionalmente, ejercicios de memoria sensorial, meditaciones de autorreflexión, ejercicios colectivos para pensar en voz alta, para leer y analizar, para elaborar la información, para inventar nuevas preguntas.
El Foro será el lugar en el que podremos acceder al material (libros, artículos, reportajes, vídeos, películas, blogs) y a los ejercicios. Es el espacio de confianza en el que podremos debatir, desahogarnos, compartir(nos), escuchar historias diversas, opinar, contar, lanzar preguntas para la reflexión. Es el espacio para deconstruirnos, para comprender nuestra cultura amorosa, para deconstruir todos sus mitos, estereotipos y creencias, para construir nuestra propia utopía amorosa. Es el espacio en el que podremos aportar a la construcción colectiva del conocimiento: con nuestros aportes contribuiremos a la creación de técnicas y herramientas que nos permitan trabajar(nos) el amor.
COSTES DEL TALLER: 100 euros/100 dólares/50,000 colones.

DURACIÓN: 8 semanas, 2 meses.

FECHAS DE INICIO DEL TALLER: 3 de Noviembre 2014

HORARIOS: Organización libre del trabajo, acorde con el tiempo disponible de cada alumna.




Más información e inscripciones en la página del taller de Relatoras. 







8 de octubre de 2014

Rupturas amorosas, separaciones cariñosas


Rupturas amorosas, separaciones cariñosas

rupturas amorosas
Por Coral Herrera Gómez
Somos gente guerrera: basta con encender la televisión o abrir un periódico para comprobarlo. Los grupos de poder lanzan bombas de odio para llenar sus bolsillos de dinero, pero todos nosotros también  libramos batallas a diario en casa o en el trabajo. Como nos organizamos en jerarquías, sostenemos constantes luchas de poder con las personas con las que nos relacionamos: con el padre, con la jefa, con el hijo, con tu vecina, con tu amante…
Sí, somos gente guerrera a la que le cuesta relacionarse con amor, pese a que vivimos en un sociedad muy romántica: nos encantan las canciones de amor, las películas con finales felices, las historias reales de gente que se ama… Sin embargo, no sabemos querernos bien, y tampoco sabemos separarnos bien. Cuando llega el momento de la ruptura, por muy buena gente que seamos, podemos llegar a convertirnos en auténticos monstruos, seres despiadados sin escrúpulos capaces de utilizar las más viles estrategias para vengarnos, y para infligir dolor en la otra persona.
Un ejemplo de esta guerra sin cuartel que empezamos cuando acaba nuestro romance (e incuso mucho antes del final) es la comedia de “La guerra de los Rose”, aquella película en la que la pareja formada por Katheleen Turner y Michael Douglas lucha a muerte cuando llega la hora de separarse. Aun se quieren, y aún sienten una fuerte atracción sexual el uno por el otro, pero se odian. Este mensaje de que del amor al odio hay un paso es muy recurrente en nuestra cultura amorosa: es una idea que justifica la violencia contra la persona amada. No nos parece nada rara la contradicción de que puedes amar sincera y locamente a una persona un día, y al día siguiente puedes querer destrozarla, hundirla, hacerla daño, o machacarla sin piedad.
La gran paradoja del romanticismo radica en que hay personas que aparentan ser muy sensibles, dulces, generosas, y tiernas cuando todo va bien, y después convertirse en gente cruel, vengativa, despiadada, cuando todo va mal. En nombre del “amor” justificamos los actos más viles (acusaciones, mentiras, chantajes, amenazas, insultos, y putadas variadas) y somos incapaces de vernos como malas personas, pues si no nos aman tenemos todo el derecho del mundo a ser mezquinos y crueles.
Se dice que en el amor vale todo, por eso hay gente que es capaz de cualquier cosa con tal de herir a la persona a la que ama o amó, como por ejemplo secuestrar a sus hijos e hijas, que es uno de los métodos de castigo más habituales: “si no quieres estar conmigo, no vas a verlos; si te separas de mi, te separo de ellos”. Al menos hasta que la justicia se pronuncie  sobre el régimen de visitas o sobre la custodia de los menores.
Otro método de castigo suele ser tratar de sacar a la otra persona todo el dinero y los recursos posibles: hay un montón de abogados y abogadas que te animan a sacarle hasta el último euro para dejar a la otra persona empobrecida y sin ganas de volver a casarse. También hay otra vía infalible para vengarse: aislar afectiva y socialmente al ex para que se quede solo o sola después de la separación, mediante el método de hacerse la víctima con el grupo familiar y de amigos. Siempre se espera que los demás se pongan de parte del bueno y castiguen al malo…
Son muchas y muy variadas las formas de hacer la guerra cuando nos separamos, de hecho, hay personas que convierten su odio hacia el ex en el centro de sus existencias, y pasan años tratando de destrozarle la vida como si eso le fuese a hacer sentir mejor.
Las guerras románticas afectan a mucha gente alrededor de las parejas, pero no están mal vistas en nuestra cultura, y hasta cierto punto se considera “comprensible” que allí donde hubo mucho amor, después haya mucho odio. La violencia en las rupturas parece legitimada por la intensidad de las pasiones: hasta la prensa justifica los asesinatos de mujeres porque fueron motivados por estados emocionales alterados (la mató porque tenía celos, la mató porque lo abandonó, la mató porque le pilló in fraganti con su amante).
Hay culturas, como los Mosuo de China, que no viven las rupturas sentimentales de un modo tan traumático y violento, quizás porque entre ellos no establecen relaciones basadas en la propiedad privada, de modo que no les resulta tan difícil practicar el desapego. Las mujeres Mosuo viven en sus casas con sus hijos e hijas, y van de noche a la casa del amante a visitarlo, de manera que cuando uno de los dos miembros ya no desea seguir con la relación, la estructura vital de ambos no se desmorona: cada uno tiene su casa y sus bienes, y lo único que han de sufrir es el duelo de la separación, no el derrumbe de su vida entera.
Nosotros deberíamos poder hacer lo mismo: juntarnos y separarnos con alegría, con cariño, y con generosidad. Para ello es importante que entendamos que no se puede obligar a nadie a permanecer a nuestro lado en contra de su voluntad, que cuando las cosas no van bien y uno de  los dos amantes no es feliz (o ninguno de los dos), es mejor separarse y buscar nuevas oportunidades de construir relaciones bonitas.
Nuestras leyes y nuestro sentido de la ética deberían también cambiar para que cualquier persona que se porte mal con otra, sienta algo de vergüenza por sus mezquindades y actos de venganza, en lugar de justificarlos. Y para que la comunidad no permita que el dolor de los adultos haga un infierno la vida de los niños y las niñas.
 Nuestra cultura romántica debería promover la ternura a la hora de separarse,  y nosotros deberíamos poder agradecer a la otra persona el tiempo que estuvo con nosotros, y lo feliz que nos hizo. Igual suena muy fuerte eso de decirle a alguien: “Margarita, gracias por los 3 años de felicidad que vivimos juntos, ojalá que seas feliz en tu nueva etapa”, o “Manolo, lo pasé de maravilla estos 4 meses de amor, gracias por disfrutar este ratito junto a mí”. Si, suena raro, pero nos iría mucho mejor, desde luego, y nos sería mucho más fácil curar las heridas de amor y volver a empezar otra etapa en nuestras vidas.
En el proceso de separación tendríamos que conectar con la otra persona con amor (del mismo modo que cuando empezamos la relación), hablar mucho y muy a menudo, comunicarnos con transparencia pero tratando de no hacer daño a la otra persona, y no vivir la ruptura como si fuera un abandono, sino como una oportunidad para empezar a relacionarse de otra manera, por ejemplo, desde la amistad.
Y es que hay mucha gente que logra transformar el amor en amistad: si no fuese así, mi propuesta de separarse con cariño sería una fantasía absurda. Pero como hay gente que lo logra, sabemos que tratar bien a tu ex y desearle lo mejor es difícil, pero no imposible.  Es cuestión, creo, de conectar con nuestra capacidad de amor, en los buenos momentos, y en los malos, y de actuar desde el centro de la buena persona que habita en nuestro interior. Sí, esa persona que actúa sin egoísmo, que ama su libertad y la tuya, que asume con deportividad las pérdidas y las derrotas, que te ayuda en lo que necesites, y que se deja ayudar cuando lo necesita. Sí, la misma persona que se estremece escuchando boleros o que llora al final de las películas: esa buena gente que somos…

Post publicado originalmente en el Blog de Campus Relatoras.

11 de septiembre de 2014

Sin tiempo para el amor romántico



Al sistema productivo le da igual que estés borracha de amor, cachonda, angustiada o 
de duelo. El capitalismo nos enjaula, quiere que dediquemos nuestro tiempo a trabajar 
o a consumir: el amor es improductivo. Los feminismos reclaman la conciliación de la
 vida laboral y el trabajo reproductivo pero, más aún, necesitamos un modelo 
compatible con el placer y los afectos.
Ilustración: Señora Milton para Minerva Magazine
Ilustración: Señora Milton para Minerva Magazine

Si el día medio de trabajo, incluyendo
la preparación y la transportación, es de diez
horas, y si las necesidades biológicas de dormir y alimentarse
requieren otras diez horas, el tiempo libre será de cuatro
horas en cada veinticuatro durante la mayor parte de la
vida del individuo. Este tiempo libre estará potencialmente
disponible para el placer.
Herbert Marcuse, Eros y Civilización.


¿Cuántas horas le dedicas al amor? A imaginarlo, soñarlo o consumirlo en forma de película o novela, a recrearlo, a vivirlo. ¿Cuánto tiempo hace que no pasas horas haciendo el amor con tu pareja de hace años, como al principio?, ¿cuánto tiempo tienes para conocer gente nueva y encontrar a alguien que te gusta mucho?, ¿cuánto tiempo dispones para tener un romance de esos que te descolocan la vida y te destrozan los horarios?
Tenemos poco. Hay poco tiempo para el amor. Para conocerse, para enamorarse, para profundizar, para decepcionarse, para dejarse, para recuperarse, para volverse a enamorar. 
Vivimos en una sociedad muy amorosa: por la radio suenan canciones de amor desgarrado, en el cine todas las películas tienen alguna historia de amor de fondo o en primer plano, las estrellas salen del armario en el telediario y nos presentan a sus parejas, en las revistas circulan chismes y cotilleos sobre famosas que se enamoran o se separan, las redes sociales están llenas de gente buscando al amor de su vida, en Facebook nos enteramos de las bodas de nuestra gente, en la televisión triunfan los dramas sentimentales, en la publicidad nos regalan paraísos románticos para vendernos casas, coches, muebles o desodorantes.
Sin embargo, hay poco tiempo para el amor. Marcuse lo vio claro: son muy pocos minutos los que dedicamos al placer. La mayor parte del día acudimos a trabajar a cambio de un salario, y el resto del tiempo que nos queda es para dormir, y resolver las cuestiones básicas de higiene y nutrición (y otras miles obligaciones de la vida urbana posmoderna). Hacemos el amor al final del día, antes de dormir, cuando tenemos el cansancio acumulado encima, y hay que darse prisa para terminar pronto y poder dormir si acaso 7 u 8 horas.
Podríamos disfrutar más si pudiésemos dedicar días enteros a charlar, a jugar, a hacer el amor, a comer rico, a escuchar buena música en la intimidad con nuestras parejas. Pero los horarios que tenemos no dan para relajarse y para el disfrute pleno del amor. Nuestras agendas están siempre repletas de cosas que hacer después de trabajar 8 horas y de perder al menos otras dos en volver a tu casa o desplazarte a cualquier otro lugar: ir al gimnasio, ir a clases de yoga, pasear al perro, acudir a la asamblea de tu colectivo, reunirte con amigas del colegio, llevar al gato al veterinario, vaciar la pila de platos y sartenes sucias, ir al dentista, contestar emails, hacer la compra semanal, regar las plantas, llevar a arreglar unos pantalones, ir al psicólogo, hacer lavadoras en casa, recoger y limpiar el hogar, hacer cenas o comidas para el día siguiente, skypear con tu hermana que emigró al extranjero, devolver llamadas o guasaps, depilarte las piernas y el bigote, supervisar las tareas del colegio de tus hijas o hijos, acudir a la asamblea de vecinos, pasar por Correos, visitar a los del banco, llevar a la niña a informática y después a inglés, llevar a arreglar las gafas del niño a la óptica, llevar el ordenador al técnico para que lo arregle, hacer cuentas y revisar facturas, estudiar cualquier cosa que nos permita crecer o actualizarnos profesionalmente….

Seguir leyendo en Pikra Magazine:
http://www.pikaramagazine.com/2014/09/sin-tiempo-para-el-amor-el-capitalismo-romantico/#comments


4 de septiembre de 2014

Eso que llaman amor: entrevista en Canal de TV de la Universidad de Costa Rica





Materia Gris elaboró este reportaje sobre el amor romántico, me entrevistó la periodista Kathia Cardenas y este es el resultado: 30 minutos de reportaje. Espero que lo disfruten tanto como yo:











1 de septiembre de 2014

Entrevista a Coral Herrera en Comunidad Relatoras

¿Cómo llegó a tu vida el feminismo?, ¿por qué elegiste estudiar el amor romántico?, ¿cómo ves la relación del feminismo con el amor?, Ali Na Zar y Maria Artiaga me entrevistaron para el nuevo blog en Comunidad Relatoras:






http://campusrelatoras.com/





Más vídeos de Coral Herrera

30 de agosto de 2014

¿Pero quién demonios se apuntaría a un taller sobre el amor?




Y yo me preguntaba al comienzo de esta loca aventura, ¿pero quién demonios se va a apuntar a un taller sobre lo romántico es político?. 9 meses después del inicio, ya somos 130 Señoras las que hemos estado trabajando en las 4 ediciones, sumamos 3.100 en el grupo de facebook, unas cuantas de nosotras nos juntamos en la playa este inolvidable verano en España, y la quinta edición del Taller está casi lleno. 

Me siento super feliz y acompañada, gracias a toda la gente por el apoyo y el calorcito. En este vídeo cuento cómo una idea loca con la Comunidad Relatoras se convirtió en todo un Laboratorio del Amor:




8 de Septiembre, inicio del nuevo Taller en Campus Relatoras, información e inscripciones aquí. 

24 de agosto de 2014

Comunidad Internacional Relatoras





Yo trabajo aquí. Empecé como profesora y ahora soy socia cooperativista de este proyecto on line en el que se encuentran todas mis pasiones juntas: los libros, la docencia, la comunicación y las redes, la escritura, los feminismos y el trabajo con mujeres. Mi romance con las chicas de Campus Relatoras comenzó este año on line, a través de horas y horas de chats, como todos los romances virtuales, y se materializó este verano cuando me junté con ellas en la Librería Relatoras de Sevilla. 

La pasión fue recíproca, intensa y enriquecedora, y después de mucho trabajo juntas, muchas risas, muchas ideas locas, análisis concienzudos, esquemas y abrazos sororarios, por fin puedo presentarles esta comunidad de conocimiento internacional en la que impartimos cursos y talleres, on line y presenciales, con las mejores profesoras: Carolina León, Maria Artiaga, Briggite Vasallo, Raquel Campuzano Godoy, Elisende Coladan, María Castejón... Además tenemos la Escuela Helvética de Escritoras, que lleva siete años impartiendo cursos de escritura presenciales y virtuales. 






Les presento nuestro proyecto y nueva página con todo el orgullo y la ilusión del mundo: siento que ya no estoy sola trabajando y que ahora que pertenezco a esta comunidad de conocimiento, debate, crecimiento y formación, puedo volcar toda mi energía y creatividad haciendo lo que más me gusta. 



Librería Relatoras de Sevilla


Me siento afortunada de que la vida me haya juntado con Lola Relatoras y Ali Na Zar, porque siento que las 3 juntas somos un equipazo la mar de creativo en el que podemos aunar nuestras inquietudes profesionales y nuestras pasiones vitales y además, divertirnos y crecer en el proceso.


Yo me preguntaba al comienzo de esta loca aventura, ¿pero quién demonios se va a apuntar a un taller sobre lo romántico es político?. 9 meses después del inicio, ya somos 130 Señoras las que hemos estado trabajando en las 4 ediciones, sumamos 3.100 en el grupo de facebook, unas cuantas de nosotras nos juntamos en la playa este inolvidable verano en España, y la quinta edición del Taller está casi lleno.

El Taller de Señoras que dejan de sufrir por amor comienza el 8 de Septiembre, y en Octubre lanzaremos el Laboratorio del Amor, una comunidad de trabajo colectivo y conocimiento colaborativo sobre temas relacionados con el amor y los amores, el romanticismo, la diversidad, bajo el lema de "Lo romántico es político". 

También tendremos asesoría sentimental: sesiones de acompañamiento personalizado para Señoras que quieren dejar de sufrir por amor


En este vídeo cuento cómo una idea loca con la Comunidad Relatoras se convirtió en todo un Laboratorio del Amor:





Bienvenidas a nuestra Comunidad, pasen y echen un vistazo a este proyecto de libreras y formadoras on line:

http://campusrelatoras.com/




Relatoras es un proyecto dedicado a las mujeres. Aunque nuestra sede está en Sevilla, España, la parte más importante de nuestro trabajo es virtual e involucra a personas de todo el planeta. El proyecto consiste en una librería y una escuela independiente, en la que impartimos talleres presenciales y virtuales que acompañan a las mujeres hacia el empoderamiento. En los siete años de existencia, han pasado por Relatoras más de 700 alumnas de todo el mundo, de entre 20 y 70 años.



16 de agosto de 2014

¿Qué necesitan las Madres en su Día?







Este artículo fue publicado originalmente en la Red de Centros de Documentación de los Derechos de las Mujeres en Centroamérica:


http://cdmujeres.net/que-necesitan-las-madres-en-su-dia#forum45

En estos días en los que la publicidad nos bombardea a través de todo tipo de ondas, soportes y formatos con la Celebración del Día de la Madre en Costa Rica, me acuerdo mucho de la impresión que me causó, la primera vez que fui de vacaciones a la playa, ver a todas las madres y abuelas ticas pegadas a las ollas burbujeantes de arroz y frijoles durante todo el día.

En la orilla del mar sólo había hombres, niños, y adolescentes jugando, divirtiéndose, paseando, haciendo deporte, leyendo, charlando, tomando el sol, y a nadie parecía importarle el ocio y el descanso de las madres costarricenses. Nada más llegar a la playa empiezan a trabajar: construyen una especie de casita al aire libre (con sus mesas, sillas, la plancha de cocinar, pequeñas refrigeradoras, toldos para crear sombra y protegerse de la lluvia, hamacas, recipientes… sólo falta la televisión) y ahí se pasan todo el día, pelando papas, removiendo frijoles, lavando ropa, dando el pecho a sus bebés, y atendiendo al resto de la familia. Lo mismo que en la ciudad, pero viendo el mar.




Cuando llegó el Día de la Madre me sorprendió, sin embargo, cómo se ensalza la maternidad en Costa Rica para aumentar los beneficios de las empresas e incentivar el consumo. En todos los países, los comercios nos lanzan el mensaje de que si realmente quieres a la persona que te dio la vida, y aprecias su labor sacrificada y abnegada, lo lógico es comprarle algo como muestra de tu amor. Mamá se sentirá muy apreciada cuando abra los regalos: una sartén, un perfume, una crema, unas flores, un microondas, un celular último modelo, un libro, una plancha… pero ese día cocinará y lavará, como siempre, los platos de todos nosotros.

Todo el mundo sabe que lo que más necesita una madre es tiempo para ella misma, pero a ningún publicista se le ocurre animarnos a que cocinemos y limpiemos ese día «tan» importante para liberar a “Mami” de “sus” tareas. Y en el transcurso de la comida familiar, a nadie se le ocurrirá tampoco proponer que nos repartamos el trabajo siempre que haya reunión para que La Madre tenga la mañana libre.

Además de tiempo, las Madres necesitan cosas tan básicas como remuneración a cambio del trabajo que realizan, como todo el mundo, y vacaciones pagadas, como cualquier trabajador. Sin embargo, la cultura patriarcal invisibiliza estas necesidades y nos impone otras, como si los regalos caros pudiesen compensar la carencia de nuestros derechos básicos.

31 de julio de 2014

Fotos y Vídeos Gira Coral España 2014

Foto de Coral Herrera Gómez.
Autora: María Artiaga, fotógrafa sevillana.


Durante el mes de Julio estuve en España dando charlas e impartiendo talleres en Madrid, Barcelona, Sevilla, Cádiz y Ondarroa. Las actividades fueron organizadas por Campus Relatoras, Homes Igualitaris, 3peces3, y Berdintasuna Ondarroa, y en todos los sitios me sentí como en casa. Quiero agradecer a todas las personas que vinieron a charlar sobre lo romántico es político por ser tan participativas, todas las charlas estuvieron muy animadas y me sentí como pez en el agua hablando de romanticismos patriarcales, romanticismos posmodernos, capitalismo amoroso, amores diversos, feminismos y masculinidades, la construcción sociocultural del amor romántico... Creo que aprendí mucho y me sentí muy feliz al darme cuenta de que a la gente le da cada vez menos miedo de hablar en público sobre emociones, sentimientos, relaciones de poder, relaciones de amor, y nuevas formas de querernos y organizarnos. Es un tema del que todo el mundo quiere hablar porque siempre se ha considerado un tema individual para hablar en la intimidad, y ahora por fin estamos colectivizando el debate, sacandolo a las calles, y aportando desde todas las perspectivas. 

Estas son algunas de las fotos que me enviaron las personas que participaron, ¡muchas gracias a todas y a todos por el calorcito y la maravillosa acogida que me brindasteis!




                                                              En Librería Relatoras, Sevilla





               
                                                              En Librería Prolleg, Barcelona.

En Barcelona



En Ondarroa, País Vasco


Charla organizada por Berdintasuna Ondarroa.

Taller "Señoras que van a la playa", en Cádiz. Organizado por Campus Relatoras.






En Madrid presentando el libro con Carlos Taibo Arias, en 3peces3. 








Vídeo de la charla en Relatoras, Sevilla:







Otras conferencias de Coral aquí.